Se empieza por el principio
y no se sabe el final. Domingo por la mañana y aun recuerdo la
conversación de anoche. Siempre es igual, faltan palabras y de repente en el
momento e instante justo apareces. Empiezo a preguntarme a que llevara todo
esto, sea a donde sea, en cualquier rincón del mundo. Fue una noche donde la
felicidad se había esfumado y la estupidez aumentado. Una vez más en pequeñas
palabras, todo volvió a ser como antes y a demostrarme que seguías siendo distinto.
Las palabras se las puede llevar el viento, pero aquí no. No sé si es el principio de algo o una simple
aventura de la que aprenderé. Por primera vez no sé hacia donde tirar, si dejar
que cada
Te quiero sea
un recuerdo más o dejar que sea el principio de no un nuevo libro pero sí de un
nuevo capítulo. Sólo te diré una cosa más
Hoy quiéreme. Pero no te prometo amor eterno. Ya no.


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